Cansado del loquito gracioso

Se luce en “Tiempos compulsivos” y espera por un personaje diferente. Estereotipos y talento. Galería de fotos.

¿Adónde va el mono, ahora?, le pregunta socarronamente Rodrigo de la Serna a la agente de prensa encargada de guiar al actor, de un rincón al otro del hotel Faena, para que responda a las preguntas de los periodistas. En la recepción donde se presentó la nueva serie de El Trece, “Tiempos compulsivos”, el pintoresco Lombardo de “El puntero”, marcaba la diferencia con respecto al resto de sus compañeros de elenco. Vehemente en las respuestas, seductor, histriónico y pícaro, a la vez.

“Alguna vez dijiste que cuando tenías que hacer una elección de laburo siempre terminabas eligiendo lo que te daba menos guita, ¿qué pasó ahora?”, arrancó Semanario.

De la Serna soltó la carcajada espontánea que lo caracteriza: “Alguna vez lo dije, es cierto. Creo que porque prefería elegir lo que era bueno. A veces, también cuando no hay más billete es porque el productor sabe que el producto no es tan bueno. En este caso, además de que me pagan muy bien, quería volver a trabajar con Daniel Barone y el equipo con el que hicimos “El puntero”, es como hacer cine”. El actor asegura que es muy difícil decirle que no a este proyecto; para él es un privilegio y entre otras, las razones está en el libro de Daulte y la dupla que hace con la actriz argentina, radicada hace muchos años en Francia, Marilú Marini, su mamá en la ficción. Afirma que trabajar con ella es un privilegio por lo cautivante y por el encanto que desprende.

Más información en la edición de Semanario.

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