Temas en este artículo: , , ,

Verónica Perdomo: “Aprendí a relajarme”

Sin dudas, hoy la vida le sonríe a Verónica Perdomo. La modelo y conductora, que hace cuatro años sufrió un ACV, está en Carlos Paz disfrutando del éxito de “Viaje de locura”. En familia y con su novio, Juan Chappa, la morocha se deleita con las pequeñas cosas.

Hace cuatro años, antes del derrame cerebral, Verónica había quedado en el quinto puesto a “La chica del verano”, pero hoy, con la frescura de siempre, va por su revancha.

“Es increíble estar acá. Luché mucho para empezar a trabajar, y la después de ‘Bailando’ se me abrieron las puertas”, cuenta emocionada.

Después de la dramática experiencia que le tocó pasar, Verónica confiesa que empezó a priorizar el tiempo. “Antes iba como loca de acá para allá, era una máquina de trabajar. Cuando sufrí el ACV, laburaba 4 días en Chile, volvía para hacer ‘Impacto 9’, estudiaba locución y los sábados hacía un curso de cocina. Debe haber sido por eso que se me provocó el derrame”, dice tragicómica la modelo.

“Aprendí a relajarme, a dejar las cosas insignificantes de lado y, si llego tarde no importa. La vida es corta; si no la disfrutás, cagaste”, afirma con soltura, la conductora que acaba de lanzar su primer libro, “Otra oportunidad”. “Lloré mucho cuando reviví esos momentos”, jura.

Cuenta que tanto el estrés y la tristeza como las pastillas anticonceptivas fueron el detonante de su accidente cerebro-vascular. “Los médicos me dijeron que la sangre se puso más espesa por las pastillas. Hacía 5 años que las tomaba, me las habían recetado para curarme dos quistes. Las usé tres meses y noté que la piel no tenía nada de acné, que el pelo se veía bien, que las lolas parecían operadas y las seguí tomando. ¿Entendés? ¡Usé las pastillas por la piel! Nunca las tomé para evitar un embarazo”, explica arrepentida y sigue: “Había leído el prospecto y me preocupé más por la celulitis que podía provocar, pero nunca por la trombosis o el ACV. De todas maneras, los médicos me aclararon que yo fui una en un millón. Tenía que ser”, asegura.

Amor incondicional

A Vero la acompaña a todos lados su novio, Juan. Llevan cinco años en pareja. Se conocieron en un casting cuando él, que hoy es director y propietario de una productora llamada Boludo, era asistente de dirección.

“Yo lo ví y dije guau, ¡qué lindos ojos! ¡Quiero un novio así! Estuvimos como cuatro años sin que pasara nada, hasta que un día me llamó y resultó que yo estaba en la otra esquina. Nos volvimos a encontrar y nos pusimos de novios”, recuerda Vero.

Continúe leyendo en la edición impresa. Suscríbase hoy mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *