¡Dos chuecos, uno en cada canal!

Leé la columna semanal de nuestra editora jefa Marcela Tarrio.

Qué lío se me armó en casa. Desde enero venía siguiendo las aventuras y desventuras de Juan Cousteau (Adrián Suar) y Aurora Andrés (Natalia Oreiro) en “Solamente Vos”, tranquila, sin recurrir al control remoto ya que nada me tentaba a hacer zapping; cenando con mi hijo con la sonrisa pegada a la servilleta, y de golpe, pasó lo que tanto temía. El lunes comenzaba “Vecinos en Guerra”, y yo (que saqué medalla de honor en asistencia a “Graduados”) sabía que me la iba a ver en figuritas. No me gusta grabar ni mirar con atraso en internet, de modo que no tenía salida: me puse a afilar los dedos porque el aparatito mágico que trae tanto la felicidad como el divorcio (que a veces coinciden), esa noche iba a quedar prendido fuego.

Y así me la pasé, dale que dale al botón back del aparatejo hasta que, ya cansada, terminé circulando por la casa cual loca desvariada, yendo de la pieza al comedor porque, como podrán imaginar, en cada cuarto de mi hogar puede faltar la cama, pero el televisor, jamás. Quedé algo bipolar, es cierto, porque mientras de un lado Aurora le cantaba a Juan (a punto de hacer el amor con Juanita “Victoria” Viale) aquello de “Ojalá que no puedas…” comandada tras su playback por el original Cacho Castaña, del otro, Diego Torres y Antonio Gasalla se sacaban chispas en la escena del despido. Pero ¡qué disfrute! En un solo capítulo, los personajes quedaron presentados (y se entendió todo) y ahí mismo supe que otra vez me iba a quedar prendada de la dupla de Hugo Arana-Mirtha Busnelli, como lo hice en “Los exitosos Pells”. De modo que ya lo decidí: como mi salud no me va a permitir semejante baile diario, voy a recurrir al servicio de grabación del cable, y le voy a entregar mi alma a ambos por igual, antes que el Diablo meta la cola.

Es que realmente, vale la pena. Y, encima, la competencia de El Trece y Telefe te viste de nostalgia. Uno ya no es un pelilargo, peló pancita y sentó cabeza; y el otro, aunque recurra al bótox, tiene la frescura intacta pero el talento infinitamente afinado para la comedia. Sólo falta que el Golden Rocket viaje de canal en canal como mensajero del tiempo o del minuto a minuto, y los ’90 estarían ahí, aggiornados, pero intactos. Suar y Torres tienen mucho en común: buenos comediantes, amigos y encima, ¡igual de chuecos!

Claro que este año, por obra y arte de Sebastián Ortega, a ellos, que tantos picaditos armaron, les toca jugar para diferentes equipos. Pero cómo serán de capos que hasta Tinelli (aún sin pantalla y como simple televidente) repartió elogios por Twitter para ambos por igual. Bienvenidos, Vecinos en Guerra, que la de ustedes no es tal y para nosotros, es el remanso y la sonrisa de cada noche.

Marcela Tarrio
Editora Jefa

Un comentario en esta nota

  1. Susana | 29 abril, 2013 | 19:37

    Genial tus comentarios y el humor que aplicás al escribir, además de coincidir contigo con respecto a las dos tiras, tu nota te engancha como una telenovela, y te he visto correr de una habitación a otra. Gracias por hacerme reir. Mis coordiales saludos, Susana Mosciaro

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