Carta de una estatua a otra al mejor estilo CFK

Leé la columna semanal de nuestra editora jefa Marcela Tarrio.

No lean esta página sin antes revisar la increíble y ultra coloquial carta que la Presidenta argentina le envió al Papa Francisco, porque aunque la transcriba, seguirán pensando que es chiste. Pero no lo es. Bueno, aquí van unos párrafos. Y creer o reventar: “La verdad que es la primera vez que le escribo una carta a un Papa. Y ni hablar de felicitarle por la celebración del ‘Día del Pontífice’. Ni idea. Me dijeron que eso siempre lo hacía la Cancillería (…). Pero como ahora el Papa es argentino, debería hacerlo la Presidenta (…). Así que me tomé la licencia de dirigirle una carta (acepté que fuera dirigida a Su Santidad bla, bla, bla (sic). Tampoco es cuestión de no aceptar nada). Así que Feliz día del Pontífice. (…) Mi idea era encabezar con su nombre como Usted prefiere, pero me dijeron ‘no Presidenta’. Bueno, ya está. ¿Tienen razón? La verdad que no sé, pero tampoco es cuestión para pelear. Hasta siempre y cuídese. Tome mate. Usted me entiende. Con respeto y consideración”.

Sin palabras. Pero bueno, como Cristina sugiere no pelear por tonterías, me pareció apropiado dar a conocer la misiva que la pobre estatua de Colón le mandó a su flamante colega, la de Francisco, que ya habita en la Catedral metropolitana, escrita en el mejor estilo cristinista, que hace escuela. Así que si sus hijos están viendo en el colegio cómo escribir una carta formal, ¡vade retro, CFK!

¡Mamma mía con la Cris!
“Ciao, papa Francesco! Como me enteré que volviste convertido en estatua, me animé a escribirte para ver si hablás con el Barba y le pedís por mí. Sí, ya sé que te deben sonar raras mi formas argentas, pero es que después de tantos años parado tras la Rosada, si no hablo en porteño sería más trucho que Anamá… En fin, de onda, caro mío, está bien que me hice fama por ser navegante y bla, bla, ba, pero estos días me están haciendo dar más vueltas que la Santa María, La Niña y la Pinta para descubrirlos, hombre. Que me suben, que me bajan, que me dejan tirado y con más custodios que Mangeri, ¡y yo ya estoy grande, che!

Decí que soy de mármol de carrara, peso 38 toneladas y mido 6 metros, porque el bailoteo que me pegaron arriba de esa grúa no se lo banca cualquiera, eh. Un poco más y empiezo a los gritos pidiendo las gotitas para la panza del aviso… Sí, ese que le cambia la letra a la canción que Fontova me dedicó a mí… Pero sabes qué, Pancho, ¡yo no me siento bien! Estoy harto de que me tengan de aquí para allá y me arranquen de mis raíces, porque la base, como decía el Bambino, está. Claro, la columna la dejaron pero a mí me sacaron de cuajo y contra la ley. Al final, en mi época me trataban mejor. Vaffancullo!

Digo yo, todo bien con Juana Azurduy, no, pero habiendo tantos lugares para ponerla me vienen a romper a mí… ¿Alguien se preguntó donde estarían todos si no fuera por el huevo de Colón, eh? ¿Estoy equivocado? Ni idea…, pero dale, sé bueno, que no me lleven a Mar del Plata. Nací rodeado de océanos, puertos y la mar en coche; me pasé la vida navegando y ¡ me quieren mandar a La Feliz! ¡Es como decirle a un cartero si quiere salir a caminar! ¡Que la manden a Juana, que nació en lo que hoy es Bolivia y no tiene salida al mar! Alguien que le avise a la morocha, porque con lo flojita que anda en historia capaz que no se dio cuenta… Vi prego: ¡hacé algo para que se deje de pelear con el figlio de Franquito porque me van a terminar confundiendo con Alfonsina!

Bueno, cara statua, vos sos nuevita y andás con todas las pilas, así que lo que puedas hacer por este servidor, te lo voy a agradecer eternamente, por lo mármoles de los mármoles, Amén. Ah, otra cosa: no te voy a decir que tomes mate, pero mandale Cif que te mantiene impecable. Y cuidate de las palomas… vos me entendés no… Aunque ahora que lo pienso mejor, al lado de otras, lo de las palomitas es moco de pavo… ¿no? Con respeto y consideración, tu estatua amiga”.

Marcela Tarrio
Editora Jefa

2 comentarios en esta nota

  1. gaspar | 22 julio, 2013 | 12:04

    Mas alla de que es una humorada, no deberías faltar el respeto a nuestra presidenta. Otra cosa los pueblos originarios no necesitabamos que nos descubriran, existíamos MUY BIEN sin que nos descubrieran o colonizaran, matando nuestros ancestros y de a poco nuestra cultura.

  2. Este monumento fue parte de mi infancia. En él me he trepado. He jugado a la pelota, misma pelota que en algunas ocasiones Carlos saul menem nos pasaba desde la casa rosada. Este monumento Estaba en la plaza Colón, la misma plaza que usurpó el gobierno k. Una tristeza. Se fue un pedazo de mi historia. Ojalá algun día yo llegue a la presidencia de la Nacion y la pueda traer nuevamente a su lugar. SI PODES DEVOLVERME MI INFANCIA, TE LO AGRADECERIA, GASPAR.

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