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Mezclados, revueltos y con el humor cambiado

Nuestra editora jefa repasa las elecciones y el caso Ángeles.

Estoy confundida. Ahora que pasaron las PASO entiendo menos que antes. Es que, salvo que se vote por candidatos y no por ideología partidaria, uno no sabe si votando a un radical, de golpe no le está poniendo el voto a un peronista o si votando a un justicialista, de repente no le da la derecha a un radicheta… Es tal la mezcolanza en esta rara avis en que se ha convertido la política nacional, con políticos que se mudan de partido como de ropa y cambian tan rápido de camiseta que ya ni nos acordamos de qué equipo salieron, que de golpe me viene una melancolía de aquellas, recordando la épocas de al pan pan y al vino, vino. No digo que esté mal la abundancia de platos en la mesa, pero no puedo negar que me molesta tanta ensalada.

Todos mezclados

Raras estas elecciones. El que ayer estaba con Argen hoy está con Tina y los que gritaron que están hartos y se quejaron hasta de la muda (¡que no es muda!) quedaron cuartos y echándole la culpa al publicista. Perdón, Colorado, pero tu risa en el spot fue desfachatadamente piantavotos. Y ni hablar de Massa, el gran ganador, pero de quien esperaba algo más que un discurso plagado de “nada”. Que algún asesor le señale que en un adolescente o una vedetonga se banca eso de meter el “nada” cada dos palabras, pero en un político con aspiraciones presidenciales, no. Y miren si habrán sido raras las PASO que hasta el genial Alf pasó por el cuarto oscuro: No sólo creó su propio partido en las redes sociales, sino que en Mendoza el muñeco de Melmac se dejó ver por un colegio, votando y como fiscal. Y bueno, el 27 de Octubre, El Trencito de la Alegría podría armarse un currito llevando a los vecinos a sus destinos por dos pesitos. No es lo mismo ir a votar caminando, en bondi o en auto, apurado para llegar al asadito o pesado porque fuiste después de la comilona, que ir charlando con El Hombre Araña o La Mujer Maravilla, pero sin nenes en el medio…

¿De qué se ríen?

Más allá de las chanzas, hemos votado, señores, y eso siempre es para agradecer y festejar. Claro que hubiera sido más lindo hacerlo en otro marco: con menos luto alrededor tras el drama de Rosario y con alguna novedad en el caso Angeles, que ya iría derechito al juicio oral. A no ser que le hagan una Cámara Gesell al hijito de 7 años de Miguel Angel Pierri para ver si lo que dijo en el programa de cable de Leo Rosenvasser lo dijo por haber escuchado a su padre contar la verdad del caso o porque es un televidente más para quien Mangeri es sinónimo de “el que mató a Angeles”. Y, claro, también hubiera sido más plausible que Macri no insistiera con su pasito cumbiero en el festejo (¡al menos no cantó como Freddy Mercury!), que un fiscal de 16 años saludara al Jefe de Gobierno para demostrar que es bien educado y no intolerante, total, para mal educada ya está la esposa de un intendente diciéndole “pedazo de fo…” a un gobernador; y que tantos no festejaran el episodio de Pierri y su hijo, que tiene apenas 9 años menos que los que tenía la joven salvajemente asesinada aún vaya a saberse cómo y por qué. No había nada de qué reírse. Es más, yo diría que dan ganas de llorar… Pero así estamos. Algún día, tal vez entendamos que el humor te salva la vida, pero que no todo puede ser objeto de humor. Voto por eso.

Marcela Tarrio
Editora Jefa

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