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Si buscás una excusa, llamálo a Juancito

Nuestra editora jefa escribe sobre el “experto en excusas” Juan Cabandié.

Queridos lectores: Les escribo esta carta porque hoy no tengo ganas de hablar sobre las relaciones madre-hija de Moria Casán y Sofía Gala. Porque ando perezosa para intentar devaneos argumentales o convertirme en pitonisa y arriesgar cómo un nuevo amor en la vida de Guillermo va a borrar el recuerdo de Pedro en “Farsantes”. Porque tengo cero intención de hablar de la salud presidencial. Y menos, mucho menos, de meterme con las cirugías de Verónica Ojeda, o la tensa relación de Maru Botana y Sergio Lapegüe, dos que tienen menos química que Nazarena Vélez y Flavia Palmiero. Pero busqué y busqué, y no encontré una justificación que avalara la página en blanco, así que  seguí el consejo de un amigo y llamé a un tal Juan Cabandié. “¡Llamalo, es un  EEE genial!”, me dijo este colega. “¿EEE?”, cuestioné, al tiempo que mi fuente develaba el intríngulis. “Experto En Excusas. Llamalo, es el mejor”.

Excusas y escusados

Enseguida se me vino la imagen de “Los Simuladores”, esos cuatro fantásticos que solucionaban la vida de los clientes creando realidades que no eran. O “El hombre de tu vida”, donde Francella hacía que las mujeres se enamoraran de él para después desencantarlas pero dejándolas con la autoestima tan arriba que le debían gratitud eterna. Pero no, la empresa de Juancito no tiene nada que ver. Lo de este muchacho se circunscribe a inventar excusas increíbles para justificar lo injustificable. Efectivas, pero a lo sumo, groseras y piantavotos. Más que excusa, escusado… Pero, perdido por perdido, allá fui. Y ahora, con el manual del pequeño Cabandié ilustrado, les digo:

Yo nunca tuve que chapear, pero  si me preguntan, les cuento. Hoy no voy a escribir la editorial porque soy la directora de esta revista y si no quiero escribir, no escribo. Y saben qué: no la voy a hacer porque no tengo tiempo, señores, porque yo me banqué toda la programación del fin de semana largo, y sobreviví para contarlo. Y acá estoy, el martes, cerrando la edición sin quejarme ni denotar locura. Y eso que  tuve dosis extra de Virginia Lago, ahora clonada en Canal 9 en el cuerpo de Carolina Papaleo; y que consumí decibeles extras de los gritos de Mariana Fabbiani y Guido Kaczka; y que el martes arranqué bancándome solita todo el noticiero de Doman para ver si su novia nueva ya estaba sentada a su lado; y que seguí con “AM” y me re banqué las bombas de Lussich. Y que ya en la redacción seguí bancándome incólume todo “Intrusos”, incluso el relato en primera persona de Rial y su divorcio. Pero además, no voy a escribir porque yo me banco todos los días “Los unos y los otros”, aunque sea por dejar la tele puesta en América, hasta que me doy cuenta de que esa mujer que llora me hace doler el oído, y entonces ya no sé si es Andrea Politti o Franco Bagnato con pollera ¡o si volvió “Gente que busca gente” y no me avisaron! Por eso y por mucho más,  no voy a escribir. Y ni se les ocurra quejarse, porque serían “desubicaditos”. Tengan en cuenta que siempre hay un “Martín” a quien llamar para pedir un “correctivo”.

Posdata: Me puse a averiguar algo más de Juancito. Y encontré una frase suya del 2011 sobre un tal Mauricio. El artículo del diario arrancaba así. “El legislador porteño Juan Cabandié criticó al jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, por la polémica generada por el traspaso del subterráneo y el Premetro. ‘Primero fue la plata, ahora es el tiempo. Macri es experto en inventar excusas’, señaló Cabandié”. Mirá vos, ¡igualitos! Genial. Ya me lo agendo para la próxima vez que necesite un EEE.

Atentamente.

3 comentarios en esta nota

  1. mario | 18 octubre, 2013 | 18:44

    ya esta este muchacho cundo se enentere cris su carrera politica asta aca llego se insinero

    • y vos Marito antes de hablar de otras personas hace un curso rapido de ORTOGRAFIA

  2. Magistral Sra. Editora Jefe ,su nota es espléndidamente correcta y divertida en el buen sentido de la palabra;pues realmente los medios no se cansan de atropellarnos con bodrios ,y usted ,es genial.

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