Para el partido, nada mejor que bombones

De la soporífera fiesta inaugural a la belleza de los jugadores. De todo eso y mucho más podemos hablar las mujeres en plena época mundialista.

Por

J-Lo, Pitbull y Claudia Leitte en la fiesta inaugural del Mundial

Una semana más, y hasta que el Mundial termine, teñida de celeste y blanco, pero con mirada femenina… Y hoy, vengo a ofrecer mi desazón.

Tanto esperar la ceremonia de apertura –que tratándose de Brasil esperábamos que fuera imponente– y terminó siendo la más olvidable y, lejos, más aburrida que un discurso de De la Rúa. Es más, la fiesta de disfraces de mi prima Pochi fue más divertida que ese engendro soporífero que rompió el axioma de que lo malo, si breve, menos malo, porque ¡fue peor que aquel interminable desfile de muñecos de Francia ’98! Ni los hotpants de Jennifer Lopez consolaron a los caballeros, porque pasaron tan rápido que cuando empezaron a ver una curva, ella ya estaba arriba del avión tras un playback bochornoso junto al Pitbull que ni ladró y a Claudia Leite, demasiado escasa y tibia para tan esperada colación… ¡Tanto derroche, tanto Carnaval, y nos pusieron cuatro arbolitos sacados del galpón del sambódromo!

Fue como una cita a ciegas. Una semana antes empezás a pensar cómo será ese señor que se vendió o te vendieron como el más grande, el mejor, y te comprás ropa, te depilás con tira de cola (por las dudas) y allá vas, segura de que esta vez no falla… Llegás al lugar de encuentro, pedís un café, y cuando aparece se te aflojan las piernas, empezás a transpirar, sentís que el mundo se detiene, y ¡te querés matar! Te cambiaron el paquete o mejor dicho, te empaquetaron. No es morocho de ojos azules, ni alto ni flaco, sino pelado, gordo, enano, no pone una sola ese en toda la charla y a la hora de pagar la cuenta te pide la mitad, mientras vos te debatís entre clavarle el tramontina en la yugular o salir corriendo. Bueno, algo así fue la fiestita (siestita) inaugural.

Vayamos a lo importante
Como el fútbol de Argentina todavía no lo vi porque ante Bosnia sólo ganamos (que es lo que importa) jugando a nada y sufriendo sin necesidad, me guardo para la próxima, ante Irán… Así que hoy me detengo en ellos, y digo: Merci beacoup, Francia por Olivier Giroud y Mathiu Debuchy: Oh là là, ils sont plus bon à manger du poulet avec la main (en criollo, están más buenos que comer pollo con la mano). Tante grazie, Italia por Marchisio. Como quiera que se escriba en ruso, “spasiba” por Aleksander Kerzhavov. Gracias y olé, España por Gerard “largá a Shakira” Piqué y por Iker “te comiste 5” Casillas. Y ¡órale, manito!, bendito México por el eterno Rafa Márquez. Y podría seguir, porque sobran piernas y lomos para entretenernos mientras los hombres discuten si fue off side. Nosotras sólo queremos que llegue el sábado para ver explotar a Messi –pero ahora no tan solito, por favor– y ver despertarse a Agüero y compañía. Y hasta tanto eso pase, seguiremos pidiendo el ojo de halcón sólo para mirar en detalle los ojazos del norteamericano Graham Suzi. Así que ya sabés, si lo dejan en el banco, vos ponete a gritar, “¡carajo, mierda, Klinsmann, volvete a Alemania!”, y de paso, vas a quedar como una diosa delante de tanto macho que dice que de fútbol, las mujeres no sabemos nada.

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19 de junio de 2014

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