Diferentes, pero con la carcajada garantizada

Hoy quiero recomendarles dos comedias, actualmente en cartel: “El Crédito”, con Jorge Marrale y Jorge Suárez, y “Dos Pícaros Sinvergüenzas”, encarnados por Guille Francella y “El Chueco” Suar. ¡A prepararse para reír!

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“El Crédito”, con Jorge Suárez y Jorge Marrale.

En estos últimos meses he visto mucho teatro, del bueno y del no tanto, pero no quiero privarme de recomendarles una obra que me encantó y que le va a gustar tanto a un fanático de la escena como a un novato que vaya por primera vez o que ni sepa qué o a quiénes va a ver. Se trata de “El Crédito”, con Jorge Marrale y Jorge Suárez, dos de los mejores actores argentinos, sí, pero también dos maestros que en esta oportunidad tocan la cuerda de la comedia con la genialidad en la piel y en la voz.

Sin necesidad de presentarlos, sólo voy a decir que llegué al teatro Picadero siendo devota y fan de ambos. A Marrale, más allá del cine y de sus malvados de telenovela, lo había visto, entre otras, en la genial “Mineros”, y a Suárez, en “La Última Sesión de Freud” – donde pensé que se iba a morir en el escenario de tanto toser como su Sigmund lo requería– y en el bello musical “Manzi, La Vida en Orsai”. Pero aquí estamos frente a una comedia, género difícil si los hay, y con ellos, juro que me reí desde que me senté en
la butaca hasta que me levanté para ovacionarlos de pie, y todo por obra y gracia de ambos pero también por la pluma del autor de la pieza, el catalán Jordi Galcerán.

No voy a contar demasiado. Sólo les diré que todo empieza con un hombre (Suárez) que
intenta, de manera honesta, conseguir que un banco le otorgue un pequeño crédito absolutamente necesario para continuar con su vida. No tiene avales ni propiedades, tan sólo cuenta con su “palabra de honor”. La negativa del director de la sucursal (Marrale) los coloca a los dos en una situación muy delicada e hilarante. Entiéndase: les va a doler la panza de reírse mientras disfrutan de un texto divertido, inteligente y que, por si todo eso no bastara, los va a dejar pensando y poniéndose en el lugar de ellos dos… Sin más, aplauso, medalla y beso para los protagonistas de una obra que, espero, siga los pasos de “Toc Toc” y permanezca hasta que todos se hayan podido dar el gusto de verla. Si no salen contentos del teatro, pueden insultarme a mi mail. Pero yo les doy 10 Marcelas.

Y si de reír se trata, apuesten también por dos que son garantía de carcajada y que, sumados a una comedia consagrada como “Dos Pícaros Sinvergüenzas”, les hará sentir que el alto precio de la entrada está amortizado. A esta dupla no hay con qué darle. Guille, indiscutido e indiscutible, sólo tiene que hacer un gesto para que la platea aplauda, y Adrián, que ya había sacado chapa de comediante en sus tiras, en el cine o en teatro con “La Guerra de los Roses”, acá le saca lustre haciendo de nenito, de ciego o de paralítico, entre otras mentiras que estos dos talentosos desvergonzados dibujan cada noche en el escenario del Metropolitan.

07 de agosto de 2014

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