¡Que vuelvan Marianela y Christian U!

Empezó “Gran Hermano 2015”, ¡y yo ya quiero que termine! Lejos de la idea original, este grupo no transmite nada a los televidentes.

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En todos los trabajos hay tareas molestas, y en el mío, lo confieso, ahora es mirar “Gran Hermano 2015”. Le pongo garra, lo intento, pero ya el hecho de saber que me tengo que sentar a mirar el debate o pispear los vivos desde la casa más famosa del país me genera un mal humor importante. ¡Ni hablar lo que fue aguantarme toda la entrada de los participantes! Y me da mucha lástima que eso me suceda, porque me gusta el formato y porque en casi todos los anteriores, me enganché, aunque más con el primero (sobre todo por la novedad), el cuarto (por Marianela y compañía) y el sexto (por Christian U y porque fue en el que más estrategia de juego hubo). Pero en esta nueva edición, ahora en América, tengo ganas de olvidarme de que soy profesional y cambiar de canal cuando aparece. Y más de una vez me encontré diciéndole a alguien “esto es más trucho que casting de Gran Hermano”.

Es que allí radica, a mi entender, el “nadismo” de esta casa a estrenar que se creó para albergar a 15 hijos de Dios que, si logran subir el rating con el paso de los días, va a ser a fuerza de haber tenido sexo la primera noche (algo que para la familia resta en vez de sumar) o por la gran muñeca de su conductor Jorge Rial y el bombeo mediático que él pueda hacer desde su “Intrusos”. Porque si uno se agarra a la base de este formato (“GH” es el padre de los realities), que es encerrar a un grupo de gente anónima, a ilustres desconocidos para el afuera y entre sí, convengamos que estos chicos tienen más camino recorrido en el mundo mediático que Silvia Süller y Guido juntos. Y que al lado de las chicas, salvo excepciones, la pobre Tamara Paganini del 2001 es una carmelita descalza.

Todavía no habían terminado de presentarlos y las redes sociales ya estaban inundadas de desfiles de los hermanitos modelo 2015, videos hot, videítos porno y, lo peor del caso, varios se conocen de antes, ya sea porque desfilaron juntos o porque el último en entrar, Francisco Delgado, ya había salido hasta en las revistitas del supermercado gracias al Diwan-Bernal Gate. Ah, y encima, más allá del apellido, con María Paz, la ex chica Playboy, comparten viejos encuentros. ¿Y la gente común y virgen de cámaras, dónde está?

Y de postre, debate 

Dicen que todo puede ser peor. Y es verdad. Porque tener que soportar a Victoria Vanucci en el debate es demasiado para un solo cuerpo. Nunca pensé que iba a decir esto, pero cuanto más escucho a Victoria, más quiero a Sofía Gala. Voy a seguir viendo lo que mi paciencia aguante, pero no prometo fidelidad ya que, por suerte, en Semanario somos solidarios y nos repartimos las tareas más duras. Igual, el lunes vuelve Tinelli y, si Dios quiere, de los hermanitos sólo van a hablar los dueños de casa. Como dijo un participante en un rapto de inteligencia, “si esto no garpa nos levantan, nos ven como vagos”. Y, sí. Y los empiezan a echar de a dos, para que dure menos y para amortizar los gastos. Si me equivoco, que Dios, John de Mol y George Orwell me lo demanden.

07 de mayo de 2015

4 comentarios en esta nota

  1. la morocha | 9 Mayo, 2015 | 9:44

    jjaja muy cierto

  2. Grace | 9 Mayo, 2015 | 17:27

    Excelente nota,, es lo pensamos todos. Qué lástima desperdiciar este formato, Encima aguantar a Pamela David y Vanucci como señoras es too much…. Hice el intento de verlo pero no lo soporto, pena….

  3. eyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy , que mala onda , !!!!!!!!!!!!!!!! me encanta este gran hermano , , los vi todos , !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  4. TATO | 11 Mayo, 2015 | 17:49

    OTRO FRACASO MÁS DE ESTE CANAL DE IMPRESENTABLES Y OTRO FRACASO MÁS DE JORGITO RIAL….

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