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Los seis minutos más divertidos de la noche

En un miércoles con poco atractivo en la televisión local, me topé con “The Late Late Show”, conducido por James Corden, y una sección que repasa la vida de los famosos en pocos minutos ¡para no perderse!

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Ahí andaba yo, pasada de cansancio, tratando de refugiarme en la tele para distraerme ya que a veces la cabeza pide sólo eso, porque no está para ese libro fantástico que reposa en la mesita de luz o para esa serie a la que hay que ponerle demasiada atención. A veces, lo único que necesitamos es amor, sí, pero también reírnos un rato sin tanto compromiso. Hice zapping. Era miércoles y, por lo tanto, no era noche de “Los Elegidos” (¡por Dios, lo que me reí con Apolo Diamante en la última emisión!), “MasterChef” no termina de engancharme, “Las Mil y Una Noches” ya la vi en internet, “Duro de Domar” no estaba en su mejor día, y la gala de nominación de “Gran Hermano” más que distraerme me duerme y me deja más confundida que “el kirchnerista anti K” Leandro Santoro: ¿al final, Vannucci se cayó del sillón o se dio cuenta de que le quedaba demasiado grande? En fin, no había otra opción: el cable o internet.

No tenía intención de ver una peli, de modo que me puse a navegar y allí estaba él, un tal James Corden, actor, comediante, cantante, guionista y productor inglés, y actual presentador del legendario “The Late Late Show”, un programa de tevé de EE.UU. del cual él se hizo cargo en marzo y que creó David Letterman. Y Dios o el ángel de la medianoche, que no es Baby sino ese ser que vigila mi mouse para dar con el antídoto perfecto para la depre o el estrés, puso en mi camino dos videos de una sección de su programa en la que un artista resume su carrera ¡en seis minutos! Se los aconsejo, búsquenlo en la web.

Así, me encontré con Tom Hanks, primero, y con Arnold Schwarzenegger después, y me terminé preguntando ¡¿por qué no hacemos eso acá?! Si ni siquiera es caro realizarlo. Sólo Tom y Corden, uno al ladito del otro, entrando y saliendo del plano con distintos objetos que definan el filme de turno (pelucas, metralletas, etc.) y detrás, una pantalla que va pasando imágenes de las escenografías mientras los dos se sacan chispas con frases de escenas históricas y, a veces, un diálogo corto, breve, justo, impecable.

Imposible no tirarse al piso de risa al ver a Hanks mirando un cuadro de La Gioconda (“Código Da Vinci”) que no es otra que Corden asomando por un lienzo. Ni hablar de Arnold sentado frente al caño cuando llega “Mentiras Verdaderas” y al conductor, con un corpiño y la panza al aire, emulando a la genial Jamie Lee Curtis, mientras el actor le pide que baile más sexy y él/ella termina dándole un cachetazo.

Se los recomiendo y los invito a jugar como hice yo. Si hiciéramos esto en la Argentina, ¿a quién invitaríamos primero? Yo propongo a Ricardo Darín. ¿Y quién sería Corden? Sin dudas, Roberto Pettinato o Dady Brieva. Pero hay muchos más. En nuestra querida televisión y en nuestro mundo del espectáculo, hay talento de sobra, de modo que propongo, así, a mano armada, robar esta hermosa idea ajena.

13 de mayo de 2015

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