jueves 8 de diciembre de 2022
ACTUALIDAD | 23-12-2021 08:20

Fito Páez: Un concierto inolvidable en el Movistar Arena

El rosarino hizo un repaso por todos los clásicos de su carrera hasta sus últimas creaciones de El amor en los años salvajes. De esta forma cerró un año brillante lleno de premios y galardones y logró deslumbrar al público con un solo de piano.

Fito Paéz de 58 años eligió cerrar este año de oro con un show totalmente austero pero brillante en el estadio Movistar Arena ubicado en el barrio porteño de Villa Crespo, donde pudo dar revancha ya que la única vez que se subió a este escenario lo había hecho sin público.

Recordemos que en marzo Fito ganó su primer Grammy al Mejor Álbum Latino Rock o Alternativo gracias a su trabajo La conquista del espacio, y sumó la segunda distinción de la historia para un músico argentino en esta categoría. Luego, en julio, recibió el Gardel de Oro y en noviembre otro Grammy, esta vez latino, por su excelencia musical.

En noviembre también le rindió homenaje a Charly García en el Teatro Colón, a propósito de sus 70 años, con orquesta incluida. Pero no fue lo único. Además de salir de gira por América Latina y hasta de sumarse a un festival de noveles artistas como acto sorpresa, en Saldías Polo Cultural, el músico lanzó su flamante álbum de estudio, el primero de una trilogía: Los años salvajes.

Fito Páez cerró un año brillante con recitales, premios Grammys, Gardel de Oro y homenaje a Charly en el Colón.
La banda: Diego Oliverio en bajo, Juan Absatz en teclados, Gastón Baremberg en batería, Juani Agüero y Carlos Vandera, en guitarras.

Cerró el año exultante con su gran banda integrada por Diego Oliverio, en el bajo; Juan Absatz, en teclados; Gastón Baremberg, en batería; y Juani Agüero y Carlos Vandera, en guitarras, que brilló incluso muchas veces desde su simpleza.

El show comenzó a las 21.30, cuando el protagonista de la noche y su banda, todos de elegante sport, se pusieron en marcha con un primer cruce de un relato de los reales años salvajes como el propuesto en Polaroid de locura ordinaria con Vamos a lograrlo, primer corte de su nueva producción; a las que se sumaron la optimista Es sólo una cuestión de actitud y Tumbas de la gloria.

Tras este comienzo que sentenció el espíritu del concierto, Fito inició un bloque de canciones de un mismo disco, con Insoportable previa a la furia rockera desatada con Naturaleza sangre.

Siguió con una parada en La conquista del espacio, su anterior disco ganador de un premio Grammy, a través de la canción que da título a la placa y Nadie es de nadie, otro potente rock de lírica deconstruida.

Fue aquí en donde hizo su presentación el Fito Páez locuaz, con algunas reflexiones acerca del actual contexto sanita rio, en las que pidió “cuidarse y cuidar al otro, y renegó de aquella frase que dice que de los laberintos se sale por arriba” al refutar que se sale investigando la salida para que todos seamos felices.

Un momento cúlmine del show fue cuando se dispuso solo a tocar un piano de cola ubicado en el medio del escenario y prescindiendo de teclados o guitarras adicionales. De manera espontánea repasó fuera de programa fragmentos de Carabelas nada, Un vestido y un amor, Thelma y Louise, Cable a tierra y Y dale alegría a mi corazón.

A la hora de los bises fue el turno de El amor después del amor, con el lucimiento vocal de Vandera; Dar es dar y Mariposa Technicolor como gran cierre.

Fito encontró finalmente en esa amorosa devolución un regalo por tantos años salvajes transitados que dejaron lúcidos relatos y mucha buena música pero por sobre todo fue el reencuentro del artista con su gente en Buenos Aires, luego de hacerlo la semana anterior en su Rosario natal.

 

at Redacción Semanario

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