viernes 9 de diciembre de 2022
ACTUALIDAD | 18-06-2021 09:07

La historia de Mariana Genesio

La actriz que saltó al estrellato por su papel en Pequeña Victoria y que ahora brilla en la pista de ShowMatch: La Academia tuvo una complicada infancia y adolescencia en la que pasó por el proceso de transición de género. Las propuestas para prostituirse y la llegada de un amor que le cambió la vida.

Mariana Genesio de 40 años es sinónimo de superación. La actriz que saltó a la fama por el personaje de Emma en Pequeña Victoria debió sortear los intentos de una sociedad que intentaba “convertirla” a través de la religión y no dejarla ser quien es.

Nací en la ciudad de Córdoba hace muchos años. Soy hija de padres adolescentes. Mi mamá tenía 15 años cuando me tuvo y mi papá tenía 19 o 20 años”, comienza la artista recordando su infancia. Ya de pequeña fantaseaba con ser actriz. Miraba documentales de Marilyn Monroe y le encantaba jugar a ser la Mujer Maravilla. Sin embargo, sufrió una mala experiencia la primera vez que se subió a un escenario: “Fue horrible porque me dio mucha vergüenza, me dio como un pánico escénico espantoso”.

En ese momento pensó que nunca más volvería a actuar. “Me dio tanta vergüenza que dije no, esto no lo voy a hacer nunca. Así que la idea de ser actriz siempre estuvo con sentimientos encontrados. Porque tenía también la situación de ser varón, y yo me proyectaba como mujer, como actriz, entonces no me imaginaba que siendo grande iba a ser mujer, que hoy iba a ser actriz. Me parecía algo medio imposible”, confiesa.

Mariana brilla en la pista de ShowMatch, La Academia.
limitando a su ídola Madonna en la pista de ShowMatch. La Academia. 

Todos obstáculos:

Mi vocación como actriz se vio un poquito empañada también por mí... no quiero llamarlo conflicto pero bueno, estas cuestiones de la identidad de género ¿no? Estas preguntas internas que se empezaron a formular en mi cabeza chiquita. Yo pensaba: bueno, cuando sea grande seguramente voy a ser un varón, me voy a casar con una mujer, y a escondidas me voy a vestir de mujer y le voy a hacer los vestidos”, relata Mariana respecto a una de las grandes luchas de su vida: la transición de género.

En ese desafío de poder ser quién ella quería ser fue muy importante la presencia de su mejor amigo de la adolescencia, Fernando, a quien conoció en el colegio. “Me dice: ‘vos sos una mujer’. Le digo cómo, qué decís. ‘Sí´, me dice, ´vos sos una mujer´. Vos tenés que empezar a decir que te llamen Mariana”, cuenta la actriz, quien junto a su compinche jugaban a interpretar a dos “modelos chetas”: Mariana era ella y él María José.

Mariana brilla en la pista de ShowMatch, La Academia.
Con su ex, el guionista ganador de un Oscar Nicolás Giacobone, viven en el mismo edificio y comparten la “tenencia” del perrito.

Antes de ser mayor de edad comenzó a frecuentar los boliches gay junto a Fernando y descubrió un mundo nuevo. “Me presenté a la elección de la reina. No salí reina pero salí princesa. Pero esta sensación de entrar al escenario y que todo el boliche aplauda... Y cuando me inscribí me preguntaron cómo me llamaba, yo no decía, no tenía nombre de mujer, me gustaba jugar con este look medio andrógino, que no era ni hombre ni mujer, entonces dije Mariana, que me quedó del personaje que hacía y ahí surgió Mariana. Ese fue el bautismo”, explica. Antes de dedicarse a la actuación optó por estudiar psicología, aunque terminó abandonando la carrera después de sufrir un duro golpe en su vida: la muerte de su mejor amigo Fernando.

A los escenarios:

Una vez hecho el duelo, se metió de lleno al ambiente artístico. “Dejé la facultad. Dije: ‘lo mío es la noche’. Empecé a hacer shows, a subirme al escenario todos los fines de semana. Empecé a tomar clases de teatro”, expresa Mariana con una mirada sincera mientras recuerda sus primeros trabajos.

En 2008 viajó a Buenos Aires para formarse como actriz y se instaló en la casa de su tía diciéndole que tenía un trabajo en un call center, pero era mentira. “Yo había conocido a alguien que me había conseguido un trabajo pero no era en un call center sino haciendo video chat. Me dijo: ‘vos te ponés frente a una cámara y tenés una conversación erótica’. Podés mostrar cosas si querés. Podés hacer cosas si querés también. Y yo la verdad que era la única opción que tenía para poder venirme a Buenos Aires. Dije bueno. Entonces me quedé con esa idea”.

Mariana brilla en la pista de ShowMatch, La Academia.

Yo dije ‘qué es esto, yo estoy loca’. Así que me fui. Salí de ahí superangustiada, llorando. Llamé a un amigo: ‘qué hago, no puedo hacer esto, qué vergüenza”, agrega Mariana sobre aquella propuesta laboral. Cuando le contó a su tía que no existía la empresa, no le creyó: “Me dijo: ‘mirá, acá te mandó Dios seguramente, así que el domingo vamos a ir a la iglesia, ya le hablamos al pastor de vos y para mí Dios tiene grandes cambios para ofrecerte’. Me querían cambiar. Así que bueno, agarré mis cosas y me fui”. No querían que Mariana fuera mujer.

Sin muchas opciones de trabajo, fue al boliche América en busca de alguna propuesta laboral. Allí le ofrecieron prostituirse y la invitaron a vivir a un departamento de Recoleta donde recibían a los clientes. En un primer momento accedió hasta que vio lo que sucedía: “la verdad es que me entristeció mucho el mundo. Me dio mucha angustia cómo la mayoría de las chicas trans naturalizaban esa realidad. No por elección sino porque no queda otra. Porque no conseguís trabajo de otra cosa. Y de nuevo, dije no, ‘no voy a poder’. Y salí de ahí llorando”.

Mariana brilla en la pista de ShowMatch, La Academia.
Con Facundo Arana en Pequeña Victoria.

Desilusionada y triste, una tarde se sentó en un café de la calle Corrientes y entró al bar un hombre, que luego de varios intercambios de miradas, se acercó a charlar con ella. Me preguntó: ‘¿estás nerviosa?’ y le dije: ‘¡Ahora sí!’. Charlamos hasta que se hizo de noche, después lo llevé al teatro, al día siguiente fuimos al cine y ya estábamos de novios”. Ese señor era Nicolás Giacobone de 46 años, el guionista argentino que ganó un Oscar en 2015 por el film Birdman y estuvo en pareja con Mariana. Juntos vivieron por dos años en Nueva York y al regresar a Buenos Aires, Genesio audicionó para un papel en la película Animal, con guion de Giacobone, y logró ser parte del elenco. Esa aparición en la pantalla grande junto a ni más ni menos que un actor de la talla de Guillermo Francella le abrió las puertas a nuevos proyectos como Pequeña Victoria.

Pensé que me iban a ofrecer un papel secundario, algo chiquito y todavía no puedo creer que haya sido un protagónico”, confiesa aún conmovida por haber sido Emma en la exitosa tira de Telefe, de la cual pronto veremos la segunda parte. Después de todos los idas y vueltas, la decepción de no poder conseguir trabajo de actriz, los oscuros momentos de su vida y los intentos de “cambiarla”, Mariana brilla en la pista de ShowMatch. La Academia. Una historia de vida que es resiliencia en su máxima expresión.

 

at Redacción Semanario

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