sábado 17 de abril de 2021
ACTUALIDAD | 16-03-2021 12:48

La venganza de Meghan y Harry

En una esperada entrevista con la afamada presentadora americana Oprah Winfrey, los Duques de Sussex dieron detalles de su alejamiento de la Corona británica y prendieron el ventilador.

No todo lo que brilla es oro y la vida dentro del Palacio de Buckingham no era de lo más feliz para Meghan Markle de 39 años y el príncipe Harry de 36 años.

Tras haber iniciado un nuevo proyecto familiar junto a su primer heredero, Archie Harrison Mountbatten Windsor (1), en los Estados Unidos y mientras esperan a su segunda hija, los duques de Sussex rompieron el silencio acerca del cuento de hadas que supuso el ingreso de la ex actriz a la Corona británica por su matrimonio con el príncipe en 2018, y cómo muy pronto, según ellos, se convirtió en un verdadero calvario.

Racismo, pensamientos suicidas, omisión de socorro, decepción y palabras muy duras contra ciertos Windsor, fueron algunos de los explosivos temas que los duques se animaron a tratar. La entrevista exclusiva de Oprah Winfrey en la cadena CBS prometía ser dura y no decepcionó.

Meghan fue quien disparó uno de los datos más reveladores al confesar que “hubo preocupaciones y conversaciones sobre lo oscura que podría ser su piel cuando naciera" , en referencia a su hijo, Archie, quien se convirtió en historia al ser el primer Windsor mestizo. La duquesa detalló que esos presuntos comentarios racistas se pronunciaron en conversaciones que la familia tuvo con Harry. Por otra parte, su marido se expresó al respecto: "Es una conversación de la que nunca voy a hablar. Fue chocante".

"Simplemente ya no quería estar viva", fueron las fuertes palabras que pronunció Markle al referirse al deterioro de su salud mental durante su estadía en el Reino Unido como miembro de la Corona.

Fue durante su primer embarazo, y llegó el punto en el que tuvo que hablar en serio con Harry porque tenía pensamientos suicidas "muy claros, reales y constantes, que daban miedo". Según ella misma explicó, acudió a "una de las personas de mayor rango en la institución" y le suplicó que le ayudara a mejorar su salud mental, pero le respondieron que "no podían hacer nada". "Nunca hicieron nada, así que tuvimos que encontrar una solución", sentenció.

Junto a la presión mediática, este fue el puntapié para darle inicio a lo que se conoció como “Megxit”, su renuncia como miembros trabajadores de la familia real británica. Según el príncipe Harry, aunque su familia “dio al principio la bienvenida" a Meghan, las cosas empezaron a cambiar después de la gira de ambos por Oceanía, en la que quedó clara la popularidad de su esposa, como ocurrió con la visita a Australia en 1983 de su madre Diana de Gales. "Mi mayor preocupación fue que la historia se volviera a repetir".

Sobre los rumores de que no le comunicaron a la reina Isabel su decisión de apartarse de la monarquía. Harry fue muy claro: "Yo nunca ocultaría algo así a mi abuela, tengo demasiado respeto por ella". Además añadió que tienen una buena relación con la reina, con quien hablan con ella por Zoom.

No así con su padre, el príncipe Carlos, quien no le contesta las llamadas. "Me siento decepcionado, porque él ha pasado por algo similar. Hubo mucho dolor", señaló Harry, quien confía en poder "reparar la relación". Sobre su hermano Guillermo, el segundo en la línea de sucesión al trono, dijo que ahora se concentran en darse "espacio", y que aunque lo "quiere mucho", están en "caminos diferentes".

"Yo estaba atrapado por ese sistema y no lo sabía. Mi padre y mi hermano están atrapados, no pueden irse, y eso me inspira una compasión enorme", sentenció triste.

at Redacción Semanario

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