martes 24 de noviembre de 2020
ACTUALIDAD | 18-11-2020 10:28

Todos los detalles sobre la vuelta al teatro

Después de ocho meses, se permitió el regreso al teatro con público en la Ciudad de Buenos Aires. Cómo es el protocolo, qué se puede hacer y qué no desde cada una de las partes. La opinión de dos empresarios teatrales: Carlos Rottemberg y Ricky Pashkus.

Ocho meses después de un parate total en la industria teatral y de espectáculos, se permitió la vuelta al teatro con público en la Ciudad de Buenos Aires. La actividad se reanuda al mismo tiempo en que empieza a regir el distanciamiento social obligatorio y, aunque desde el gobierno porteño ya realizaron el protocolo sanitario, aún falta la autorización de Nación.

Medidas:

Al igual que en otras reaperturas, se solicitan algunos métodos de cuidado comunes a todas las actividades. Además del uso de tapabocas, el distanciamiento de 2 metros entre personas y la higiene y desinfección permanente del establecimiento, en el protocolo indican que quedarán desafectados los trabajadores que estén en grupos de riesgo.

Los únicos que podrán quitarse el tapabocas son los y las artistas en el escenario durante los ensayos, función o grabación. Fuera de ello, deben tenerlo puesto.

Durante la escena, la cantidad de personas debe adecuarse al cumplimiento del distanciamiento y, en las interacciones que requieran cercanía tendrán que usar máscara facial o tapabocas. Solo si son representaciones breves podrán evitar su uso. Además, deberán incorporar el uso de alcohol en gel en escena.

Por otra parte, sugieren que los y las artistas se maquillen, peinen y vistan solos, sin asistencia de terceros. Si no fuera posible, deberán expresarlo por escrito.

A tono con la digitalización que implicó la pandemia, la adquisición de entradas deberá ser con antelación y vía web o teléfono. No se podrán comprar entradas en el establecimiento para evitar la acumulación de personas. En la misma línea, si hubiera varias funciones en un día, la entrada y salida entre cada una de ellas debe contar con un tiempo prudencial de al menos 45 minutos. Al entrar, los asistentes tendrán que mostrar la declaración jurada de salud vigente.

La audiencia será reducida. Según explican en el protocolo, el coeficiente de ocupación del aforo será de un máximo del 30 % en relación a la capacidad máxima habilitada, siempre y cuando el establecimiento cuente con renovaciones de 40 m3/h por persona, sin recirculaciones.

En caso de contar con renovaciones de 30 m3/h por persona el aforo será de un 25 % y, para los casos de renovaciones de 20 m3/h por persona, será de un 20%. Asimismo, se deberá encontrar la mejor manera de organizar los ingresos y salidas para evitar la aglomeración. Además del tiempo indicado entre funciones, se sugiere implementar métodos de ordenamiento como por ejemplo, por grupos de ubicación.

Si hubiera programas, se solicita que sean digitales y se debe poner a disposición del público alcohol en gel o sanitizante en accesos a los establecimientos.

Por último, en los espacios con butacas fijas estas deberán estar intercaladas. Solo pueden ubicarse en localidades contiguas los convivientes de un mismo grupo familiar. En los lugares sin butacas, las ubicaciones estarán distribuidas y señalizadas según el aforo permitido y el distanciamiento correspondiente.

Carlos Rottemberg:

Luego de que la actividad teatral y de shows musicales en vivo quedaran afuera de las actividades autorizadas por la Nación y el Gobierno porteño, a partir de la nueva fase de la cuarentena, DISPO, en el marco de la pandemia de coronavirus, el Ministerio de Cultura de la Ciudad, como venimos contando, presentó el nuevo protocolo para el desarrollo de actividades escénicas con público. Aquí, la opinión de Carlos Rottemberg.

El anuncio confirmado este martes por la Jefatura de Gabinete de la Nación y el Gobierno porteño de habilitar las salas de espectáculos tradicionales resulta un buen inicio de un camino que llevará su tiempo hasta restablecer la comunión entre artistas y público. Celebro el valor simbólico que tiene dejar de ser una actividad clausurada, obviamente regida por un protocolo sanitario que minimice los riesgos ante la pandemia -que nunca dejamos de respetar- como ya ocurre en otras actividades”, aseguró Rottemberg, empresario teatral y uno de los principales impulsores en revertir la situación de la actividad.

Se están arbitrando las disposiciones que regirán la apertura, observando su cumplimiento para imaginar tener los primeros espectáculos con público presencial en pocos días”, completó.

Más adelante, el dueño de los principales complejos teatrales, señaló: "Ahora viene una primera etapa que siempre supimos que habría que recorrer desde el momento en que se destrabase el cierre total que se impuso desde marzo. Al igual que en otros países el regreso será lento, en un inicio con pocas ofertas, equipos de trabajo acotados y público sujeto a aforos permitidos. Por último, Rottemberg aseguró que "por la fecha del año, la mayor incorporación de nuevas marquesinas llegará en enero".

El lunes pasado se había llevado a cabo una protesta en la avenida Corrientes en respuesta a la no inclusión de la actividad teatral dentro de la nueva fase de cuarentena. La iniciativa fue impulsada tanto por los artistas como referentes del sector empresarial.

Ricky Pashkus:

Por su parte, el empresario teatral, Ricky Pashkus se mostró emocionado con la vuelta de los espectáculos: “Veníamos, junto a varios artistas, reclamando que esto finalmente sucediera. Fernán Quirós estuvo visitando las salas mientras su equipo estudiaba las ventilaciones mecánicas, la necesidad de aireación, los aforos para cada teatro y cuáles son las medidas de higiene y prevención". Con respecto a algún tipo de recuperación económica, tras todos estos meses de inactividad, Ricky Pashkus dijo no creer que los productores logren sobreponerse:

Va a ser un verano complejo. Pero volver al teatro, dar trabajo a maquinistas, sonidistas, técnicos, utileros y bailarines será parte de un placer también en el que -por supuesto- esperamos no perder dinero. Pero no podemos pensar en que vamos a ganar plata”

Es necesario volver, porque los teatros no solo son el arte, la cultura y el trabajo sino una necesidad casi vital para nosotros y también para el público”, resumió Pashkus.

La capacidad de los teatros, por el momento, no va a ser la original, pero sí -de a poco- las personas van a poder empezar a disfrutar de los espectáculos, muchos de los cuales quedaron pausados o ni siquiera llegaron a ser parte de los "carteles" debido al cierre total al que llevó la pandemia del coronavirus en marzo. "En alrededor de dos semanas, los espectáculos en calle Corrientes y teatros del off, van a poder volver a estar en cartel", concluyó Pashkus.

 

at Redacción Semanario

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