A solo 103 kilómetros de San Miguel de Tucumán, en el corazón del Valle de Tafí, se encuentra El Mollar, un pequeño pueblo que se ha convertido en uno de los destinos más elegidos para quienes buscan turismo natural, tranquilidad y conexión con la historia.
Ubicado a los pies del Cerro Ñuñorco, El Mollar ofrece un entorno de belleza imponente. El protagonista indiscutido es el Dique La Angostura, un espejo de agua ideal para practicar kayak, kitesurf y pesca deportiva de pejerrey y trucha. En primavera y verano, sus aguas también invitan a refrescarse o recorrerlo en embarcaciones livianas.
Desde el centro del pueblo se pueden emprender caminatas hacia los cerros aledaños, con recorridos adaptables a distintos niveles de experiencia. Muchos de estos senderos comienzan en el Parque Provincial Los Ñuñorcos, y cuanto más se asciende, más impresionante se vuelve el paisaje tucumano.

Uno de los grandes atractivos es la Reserva Arqueológica Los Menhires, un museo a cielo abierto que alberga monolitos de piedra con grabados de rostros humanos y animales. Estas piezas, pertenecientes a la cultura Calchaquí, tienen más de 2.500 años de antigüedad y ofrecen una experiencia única de conexión con el pasado.

La Hora de los Seniors
El Mollar también invita a recorrer su Ruta del Artesano, un circuito autoguiado por talleres donde se puede conocer el trabajo de artistas locales y adquirir piezas únicas. Para quienes buscan experiencias espirituales, la Capilla de la Virgen de Covadonga es un punto de interés imperdible.

El Universo Cris: Morena vuelve a brillar
Con su combinación de paisajes montañosos, aguas cristalinas y patrimonio cultural, El Mollar es el lugar perfecto para desconectar del ritmo acelerado de las grandes ciudades. Su calma, su aire puro y su riqueza natural lo convierten en un destino ideal para quienes buscan serenidad y aventura en un mismo viaje.















