miércoles 5 de octubre de 2022
ACTUALIDAD | 31-03-2022 08:35

Juan Pablo Medina: “Gané vivir, y eso es más que la pierna que perdí”

El actor mexicano, que formó parte del elenco de la serie de Netflix La casa de las flores, posó por primera vez con su prótesis y habló del proceso de recuperación y adaptación tras la amputación después de sufrir un infarto silencioso. “Estoy reaprendiendo”, aseguró.

La vida de Juan Pablo Medina de 44 años cambió por completo cuando a mediados de 2020, a raíz de una trombosis, le comunicaron que debían amputarle una pierna. La noticia trascendió y el mundo del espectáculo se consternó por el difícil momento que le tocaba atravesar al actor mexicano, que formó parte del elenco de la serie de Netflix La casa de las flores, donde interpretó a Diego Olvera.

Ahora, casi dos años después, el intérprete rompió el silencio y relató en primera persona cómo superó las horas más complicadas de su vida y de qué manera atraviesa el proceso de recuperación y adaptación. En diálogo con la revista GQ de México, medio para el que posó con su pierna ortopédica por primera vez, contó que sufrió un infarto silencioso, diagnóstico con el que dieron tras estudiarlo durante varias semanas. Contento de haber podido sobreponerse, aseguró: “Yo aposté por vivir. Reuní a mi familia y les transmití que aceptaba (la amputación). Todos me apoyaron. No había otra opción. No había vuelta atrás”.

Estoy reaprendiendo. Hoy quiero disfrutar de lo que sí gané, que fue vivir, que importa mucho más que lo que perdí
Medina continúa recuperándose en su casa junto a la compañía de su incondicional novia, Paulina Dávila, y sus fieles perros.

El momento del infarto:

Medina reveló que con el paso del tiempo fue acordándose “poco a poco lo que ocurrió”. “Me encontraba en llamado, grabando en un hotel (estaba trabajando en el set de Horario estelar) y de repente me empecé a sentir mal del estómago. Llamé al médico de la producción porque sí me encontraba mal, pero sentía la presión de no dejar parada la filmación por respeto al resto del equipo. Sin embargo, el dolor fue a más. Tengo la suerte de que mi padre es médico y pedí que me llevaran con él. Quería estar al lado de mi papá”, comenzó relatando.

Y añadió: “Decidieron llevarme al Hospital Ángeles. En un inicio, el equipo médico pensó que se trataba de una intoxicación De ahí pasaron tres o cuatro días de los que no recuerdo casi nada (...). Me hicieron una tomografía con contraste y vieron que tenía coágulos en el intestino y en las piernas. Por fin encontraron el diagnóstico definitivo: había sufrido un infarto silencioso. Tenía un coágulo en el corazón y este aventó coágulos por todas las arterias. Esa fue la valoración. Yo tenía mucho dolor y para poderme operar el intestino y las piernas me tuvieron que dormir. Cuando desperté, me vi todo hinchado, mis manos parecían enormes bolas. Todo fue muy traumático”.

Estoy reaprendiendo. Hoy quiero disfrutar de lo que sí gané, que fue vivir, que importa mucho más que lo que perdí

Sus horas más  difíciles:

Cuando pensaba que la operación había solucionado todo, la pesadilla aún seguía: Medina estuvo más de un mes sin poder mover los brazos, lo volvieron a intervenir porque tenía más coágulos en las piernas. “Después de una cirugía para extraerme los coágulos, mi cuerpo empezó a no responder del todo bien. Mi papá me dijo que el hematólogo quería hablar conmigo y me adelantó lo que me iba a decir. Habían prometido rescatarme de los coágulos sin poner en riesgo mi vida, pero que ya me encontraba en una situación grave. Me ofrecían salvarme la vida, pero la solución era la amputación.

Y cuanto más tiempo pasara, las cosas se tornarían más y más complicadas, por lo que había llegado el momento de tomar una decisión. Yo aposté por vivir”, confesó. Con el apoyo total de su familia y de su novia, Paulina Dávila, el actor no le dio más vueltas en su cabeza al asunto y aceptó amputarse la pierna para poder sobrevivir.

Estoy reaprendiendo. Hoy quiero disfrutar de lo que sí gané, que fue vivir, que importa mucho más que lo que perdí

Aprendiendo a vivir con la prótesis:

Luego de tomar la decisión de amputarse, un psiquiatra entró a la habitación para charlar con él y lo ayudó a procesar la situación. “Cuando me dijeron que me iban a amputar, lo primero que me vino a la mente es que mi vida, como la llevaba, se había terminado. Es ahí cuando te preguntas qué vas a hacer y cómo será el cambio. Lo que yo quería era simplemente vivir y a partir de ahí empecé a pensar de manera positiva”, contó, dando cuenta de que nunca bajó los brazos.

La pierna ortopédica llegó desde Alemania y cuenta con una tecnología de avanzada. “Incluso ya pude ir a jugar al tenis”, reveló el actor. Más allá de mostrarse cómodo, aún le queda un largo camino ya que la rehabilitación es un proceso que lleva tiempo. “Por el momento mi recuperación va muy bien. Yo pensé que en chinga caminaría con la prótesis, pero no es así. Estoy reaprendiendo. A veces el muñón duele, pero ahí vamos. Este proceso es algo muy personal, por lo que antes que todo tengo que tener muy claro lo que me sucedió para poder seguir trabajando”, expresó y se mostró esperanzado de cara al futuro:

“Hasta creí que ya no iba a trabajar más como actor, que mi carrera había terminado. Por eso no me quiero adelantar y sé que debo atravesar todos los procesos. Por ahora, lo más importante es la salud mental y sanarme, poder dominar la prótesis y continuar con la recuperación física; para después llegar a poder interpretar los personajes que me lleguen en el futuro”.

Poco a poco, paso a paso, Juan Pablo Medina mejora y se muestra positivo, algo fundamental en el proceso de recuperación. El actor sueña con volver a trabajar y, resiliente como demostró ser, así será.

at Redacción Semanario

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