lunes 20 de septiembre de 2021
TAPA | 24-07-2021 09:45

Darío Barassi: Un conductor... ¡sólido!

Llegó a Buenos Aires desde su San Juan natal a los 18 años, se recibió de abogado en la UBA y estudió e hizo teatro. Ahora brilla en 100 argentinos dicen, uno de los programas más vistos en la franja de la tarde en la tevé argentina. Su familia, sus miedos y las asignaturas pendientes.

Ser querido por todos no es tarea fácil en la televisión argentina. Conductores como Juan Alberto Badía, Jorge Guinzburg y Juan Alberto Mateyko, por solo dar algunos nombres, han sido de los presentadores más admirados por los espectadores y probablemente los menos cuestionados. Sin entrar en comparaciones odiosas, Darío Barassi de 37 años ocupa ese lugar en la actualidad. Sus caras, expresiones, gritos y gran sentido del humor son una de las tantas cualidades que transformaron al actor en un personaje entrañable.

Con poca experiencia previa en la conducción, a excepción de su tarea como presentador en el programa de Utilísima Rico y Abundante, el actor y humorista sanjuanino se animó a ponerse al frente de 100 argentinos dicen, un formato bastante estructurado al que le supo agregar su impronta y convertirlo en uno de los más vistos en la franja de la tarde en la pantalla chica.

Este es el lugar donde quiero estar, de esto quiero hacer carrera y de esto quiero trabajar toda mi vida.
Este es el lugar donde quiero estar, de esto quiero hacer carrera y de esto quiero trabajar toda mi vida.

El balance es totalmente positivo en mil sentidos. En el éxito del programa, en mi desempeño como conductor, en lo que me pasó a mí de desafiarme con algo nuevo. Estoy chocho con 100 argentinos y con lo que pasa con el público. Me siento muy querido y eso es algo que voy a agradecer siempre”, comienza Darío a poco más de un mes de cumplirse un año del estreno del envío de El Trece.

La popularidad que ganó el show llevó a que los usuarios de WhatsApp crearan stickers con su cara y frases como “raro” o “sólido”, que son los clásicos latiguillos que repite en cada emisión. “Me mata cuando la gente me manda el ´raro´y una carita como que no sé qué está pasando que la amo. Yo no soy tan bueno con i desempeño como conductor, en lo que me pasó a mí de desafiarme con algo nuevo.  Yo no soy tan bueno con los stickers pero los uso porque tengo un ego alimentado”, confiesa entre risas y agrega: “Hay algo de eso que tiene que ver con la masividad y con una generación de gente un poco más joven que no estaba viendo tanta tele y yo, feliz de que vuelvan a este medio que amo”.

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Con Luli Gómez Centurión, su esposa desde 2015, pero con quien está hace muchos años. “Siempre vuelvo a esta foto”, postea cada tanto Darío en sus redes con la imagen de ellos juntos en blanco y negro. Enamorados.

Una de las dudas que pueden surgir al ver 100 argentinos dicen es si el conductor está haciendo un personaje o es su esencia. Darío se encarga de desmitificar ese prejuicio: Barassi es una versión potenciada de quien soy yo, de ´el gordo´. En la vida soy bastante Barassi, de hecho, 100 argentinos es mi modo más Barassi. Lo que sí me está pasando es que como la entrega es tan grande en el programa salgo muy cansado y hay un reclamo de mis amigos como ´che gordo, estás como apagado´, y la verdad que sí, pero siempre me bancan”.

Allá lejos...

En 2008, luego de haber estudiado actuación con Alicia Zanca, decidió acompañar a un amigo que se iba a postular en un casting para ser notero de AM, en Telefe. El productor del programa quedó sorprendido con el humor de Darío y le ofreció a él el puesto. En ese rol se desempeñó hasta su despedida en 2013 cuando se fue a estudiar canto y a perfeccionarse como artista en Nueva York. De regreso en Argentina, se recibió de abogado en la UBA con un promedio de 9.39 y diploma de honor.

Fue cero sin querer, quería ser parte, pero pensé que iba a ser por otro lado. Yo me estaba formando como actor y creí que iba a ser en ese rubro. Nunca pensé que iba a ser notero de un programa ni conductor de un programa de televisión”, revela sobre el puntapié que dio inicio a una carrera de ya más de 12 años en los medios. “Este es el lugar donde quiero estar, de esto quiero hacer carrera y de esto quiero trabajar toda mi vida”, dice orgulloso de sus logros.

Me mata cuando la gente me manda el ‘raro’y una carita como que no sé qué está pasando, dice Darío sobre sus frases en el programa
Con Verónica Llinás en la obra Carcajada salvaje (2019/20), la última que hizo en teatro y que se suspendió por la pandemia.

Barassi conducción:

Darío Barassi se formó como conductor sobre la marcha porque su verdadera vocación es la actuación, sin embargo, se encontró con un mentor que lo guió en sus primeros pasos: “Cuatro años siendo el segundo de Germán Paoloski en Nunca es Tarde fue una escuela muy linda. Siento que para el oficio de actor estaba mucho más preparado, pero para el de conductor no. Confié en mi instinto y busqué ser fresco, genuino, no querer amoldarme. Estoy aprendiendo este oficio espectacular que es conducir”.

En varias oportunidades, 100 argentinos superó en rating a Cortá Por Lozano, programa que conduce Verónica Lozano en Telefe, quien fue una de las primeras figuras con las que trabajó Darío, justamente en AM. Lejos de meterse en la polémica, el animador da su opinión: “Odio el planteo de que le gané a Vero Lozano. Yo no le gano a nadie, me gano a mí mismo y me gano al público. Me gusta que el número sea alto pero por mí, no lo planteo en comparación con otro. Obviamente que me gusta ganar la hora y que el programa sea el más visto, pero no me estoy fijando si le gano a Vero o a otro. Somos todos trabajadores de la tele”, dice tajante.

Me mata cuando la gente me manda el ‘raro’y una carita como que no sé qué está pasando, dice Darío sobre sus frases en el programa
Cuando brilló en el teatro como el genio del musical Aladín (2018/19).

Y agrega: “Vero siempre fue generosa conmigo y es amiga, conoce a mi mujer y a mi hija y yo conozco a su familia. Hay una amistad de por medio y tenemos la mejor”, añade dejando en claro que no existe ninguna rivalidad con la presentadora.

Con Jorge Guinzburg y Tato Bores como sus referentes, el artista es consciente de que funciona bien con los programas de entretenimiento. “Soy un tipo fresco, genuino y divertido pero necesito una estructura”. En ese sentido, confiesa qué formato le gustaría conducir si se presenta la oportunidad: “Los realities de talentos siempre me gustaron. Ya sea que bailen, canten, actúen, pinten. Me gusta mucho la historia de una familia tradicional sin que pertenezca a los medios en la cual hay un pibe con un sueño y ves cómo se hace realidad. Hay algo de esos formatos que me resultan atractivos”.

Me mata cuando la gente me manda el ‘raro’y una carita como que no sé qué está pasando, dice Darío sobre sus frases en el programa
Darío postea siempre fotos con su hijita Emilia, cuidando de no exponer su rostro.

Su historia:

Que Barassi se sienta atraído por la historia de un chico de familia que persigue sus sueños no es casualidad. Él mismo fue ese chico años atrás cuando llegó a Buenos Aires desde su San Juan natal después de dos pérdidas muy duras: el fallecimiento de su papá, Fernando, y el del segundo marido de Laura, su madre.

Siempre hice humor con la ausencia del padre. Fueron dos pérdidas grandes pero siempre capitalicé mis males y mis angustias con el humor”, asegura el comediante y suma: “Ser padre me movilizó un poco porque me hizo dar cuenta de que la imagen de un padre me enseñó a saber por dónde ir y por dónde no. Obvio que extraño a mi viejo y al segundo marido de mi mamá y me gustaría que estuvieran presentes acompañando mi carrera y conociendo a mi hija...”.

Me mata cuando la gente me manda el ‘raro’y una carita como que no sé qué está pasando, dice Darío sobre sus frases en el programa
Darío y su familia.

A corazón abierto, se sensibiliza al hablar de Emilia (3), su hija fruto de la relación con Luli Gómez Centurión de 34 años, quien es su esposa desde el año 2015. “Lo mejor que me pasó en la vida es mi hija. Ninguna mujer me miró a los ojos como lo hace mi ´enana´”, dice con la ternura en la voz.

La paternidad es una entrega muy grande y en pandemia aún más, pero hacemos un equipazo con mi mujer, además de las abuelas y las niñeras que nos ayudan. Somos papás muy presenciales, nos gusta mucho estar en el día a día de Emilia. En algún punto ni viví la pandemia porque estaba viendo crecer a mi persona favorita en el mundo”, explica sobre el impacto que tuvo la pandemia en la vida familiar. Las restricciones por coronavirus lo obligaron a tener que dejar el teatro. El actor estaba haciendo Carcajada Salvaje con Verónica Llinás en el Multitabaris, espectáculo que tuvo una muy buena repercusión en el público.

Me mata cuando la gente me manda el ‘raro’y una carita como que no sé qué está pasando, dice Darío sobre sus frases en el programa

Sin perder el tiempo, ya piensa en los próximos años, tanto en el ámbito laboral como en el personal: “Soy muy ambicioso. Espero desafíos, estar incómodo, crecimiento, conquistas. Confío mucho en mí y siempre voy por todo. Los objetivos son seguir creciendo, mejorar mi salud porque si quiero estar mucho tiempo en la vida de mi hija necesito estar un poco mejor y cuidar mucho a mi familia y amigos”.

Por último, cierra con una reflexión que describe a la perfección el espíritu de Darío Barassi, un actor devenido en conductor que conquistó no a cien, sino a millones y millones de argentinos a través de la pantalla: “Me gusta que siempre haya asignaturas pendientes porque de eso se trata la vida”.

 

at Julian Padilla

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